20.2.11

ROCAS ÍGNEAS

Las rocas ígneas -aquellas que se forman a partir de la cristalización del magma- pueden ser clasificadas de acuerdo a distintos criterios. 
Los más importantes son: 

Según el ambiente donde se forman:

Volcánicas o extrusivas: son las que se forman cuando el magma cristaliza sobre la superficie terrestre.
Plutónicas o intrusivas: se forman a partir de la cristalización del magma en profundidad.

    Según la textura que presenten: 

    Se entiende por textura el aspecto general de la roca en función del tamaño, la forma y el ordenamiento de sus minerales. La textura está directamente relacionada con la velocidad a la cual se enfría el magma. De esta manera, las rocas ígneas pueden presentar las siguientes texturas: 

    Textura afanítica: los minerales son tan pequeños que no pueden ser distinguidos a simple vista. Es indicativa de un enfriamiento rápido del magma, lo cual ocurre en la superficie terrestre. Es característica, por lo tanto, de las rocas volcánicas (figura A).
     
    Textura fanerítica: los minerales, aproximadamente todos del mismo tamaño, son visibles a simple vista. Esta textura nos habla de un enfriamiento lento del magma, lo cual ocurre en zonas profundas. Es propia, por lo tanto, de las rocas plutónicas (figura D).
     
    Textura porfírica: una gran masa de magma localizada a gran profundidad puede necesitar de decenas a miles de años para solidificar. Como no todos los minerales cristalizan a la misma temperatura, es posible que algunos lo hagan de forma bastante grande, mientras otros siguen aún en estado líquido. Si el magma que contiene algunos minerales grandes ya formados asciende, la porción líquida restante de ese magma se enfriará relativamente rápido, ya sea a escasa profundidad o directamente en la superficie. La roca resultante tendrá, entonces, grandes cristales (formados en las zonas profundas) incrustados en una matriz de cristales pequeños. Esta textura, que indica dos velocidades de enfriamiento, se denomina porfírica y es característica de las rocas volcánicas o de rocas plutónicas que se forman muy cerca de la superficie terrestre (figura B).
     
    Textura vítrea: durante algunas erupciones volcánicas la lava es expulsada hacia la atmósfera donde se enfría tan rápidamente que los iones se "congelan" antes de unirse en una estructura cristalina ordenada. Se forma de esta manera un vidrio natural, y la textura resultante se denomina vítrea (figura E).
     
    Textura vesicular: en muchas rocas con textura afanítica pueden observarse los huecos dejados por las burbujas de gas que escapan conforme solidifica el magma. Esas aberturas se denominan vesículas y son más abundantes en la parte superior de una colada de lava donde el enfriamiento se produce lo bastante de prisa como para "congelar" la lava, conservando las aberturas producidas por el escape de los gases (figura C).


    Según la composición química del magma que las origina:

    Rocas ácidas o félsicas. Ejemplo: granito (plutónica) o riolita (volcánica). Estas rocas presentan colores claros.
    Rocas básicas o máficas. Ejemplo: gabro (plutónica) o basalto (volcánica). Estas rocas presentan colores oscuros.
    Rocas intermedias. Ejemplo: diorita (plutónica) o andesita (volcánica). Sus colores son intermedios entre claros y oscuros.
    Rocas ultrabásicas o ultramáficas. Ejemplo: peridotita (plutónica) o komatita (volcánica). Presentan colores muy oscuros.



    ¿Cómo interpretar el cuadro anterior? Lo hacemos a través de tres ejemplos:
    1. El granito y la riolita se forman a partir del mismo magma, por lo tanto, presentan los mismos minerales y, por consiguiente, los mismos colores (claros). Pero se diferencian por su textura: el granito es una roca plutónica por lo que su textura es fanerítica, mientras que la riolita es volcánica, siendo su textura afanítica.
    2. El granito y el gabro presentarán la misma textura (fanéritica), ya que ambas rocas son plutónicas, pero se diferencian en que se forman a partir de distintos magmas: ácido en el caso del granito, y básico en el caso del gabro. Tendrán, por lo tanto, distintos minerales y diferente color.
    3. El granito y el basalto presentan diferentes minerales, colores y textura, ya que se forman a partir de magmas de distinta composición química y en ambientes diferentes.
    Típico afloramiento de granito en las Sierras Grandes de Córdoba (Pampa de Achala). Esta roca tiene aproximadamente 400 millones de años de edad.


    Flujo de lava. A partir del enfriamiento y solidificación (cristalización) de esta sustancia se forman las rocas ígneas volcánicas o extrusivas, en las predominarán las texturas afaníticas, pudiendopresentar también texturas vesicular y vítrea.


    Uno de los volcanes de la Pampa de Pocho, en el oeste nuestra provincia. En el Terciario superior, hace unos 5 millones de años, hubo en esta zona una intensa actividad volcánica generada por magmas de composición química intermedia . En la actualidad, los volcanes se encuentran extinguidos.


    Imagen satelital de la Patagonia argentino-chilena del año 2008. Obsérvese el volcán Chaitén en plena actividad, con fuerte emisión de humo y cenizas.

    ROCAS SEDIMENTARIAS

    Todas las rocas que se encuentran en la superficie terrestre están sometidas a la acción de la atmósfera, que las desintegra y descompone lentamente (meteorización). Los productos de la meteorización son capturados y transportados por algún agente erosivo, como las aguas superficiales, los glaciares, el viento o las olas. Finalmente, estas partículas y sustancias disueltas, denominadas sedimentos, son depositadas.
    A continuación, los sedimentos experimentan litificación (un término que significa "conversión en roca"), que consiste en la compactación y la cementación de los mismos.
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    La figura muestra los distintos ambientes en los que se pueden originar las rocas sedimentarias, los cuales están localizados en una de las tres categorías principales: continental (como el fluvial, glacial, lagunal, etc.), marina (como el marino profundo o el marino somero -arrecifes-) o el de transición (deltas, islas de barrera, etc.).

    Teniendo en cuenta el origen de los sedimentos, las rocas sedimentarias se clasifican en:
    • Si el sedimento se originó por la acción de la meteorización física y es transportado en forma de clastos sólidos, las rocas sedimentarias se denominan clásticas o detríticas.
    • Si el sedimento es material soluble producido por la meteorización química, cuando precipita origina las rocas sedimentarias químicas (estos procesos químicos son inorgánicos).
    • Finalmente, por procesos químicos orgánicos o por acumulación de restos de organismos, las rocas sedimentarias originadas se denominan biogénicas.


    ROCAS SEDIMETARIAS CLÁSTICAS O DETRÍTICAS

    El criterio para la clasificación de este tipo de rocas sedimentarias es el tamaño del clasto, es decir, del fragmento de la roca preexistente. De tal manera, tenemos que:
    s
    La lutita, la roca de grano más fino, es la más abundante de todas las rocas sedimentarias. Los granos que la forman y los espacios porosos que existen entre ellos son tan pequeños que la lutita forma a menudo barreras al movimiento subsuperficial del agua y del petróleo.
    Algunos depósitos de esta roca tienen valor económico, como materia prima para materiales cerámicos y porcelanas. Además, mezclada con la caliza, se utiliza para fabricar el cemento portland. En el futuro, un tipo de lutita, llamada lutita bituminosa, puede convertirse en un recurso energético valioso.
    Fragmento de limolita con un reptil fósil. Los fósiles son inclusiones importantes en las rocas sedimentarias. Son herramientas que permiten conocer las formas de vida que existieron en un momento concreto y ayudan a comprender las condiciones ambientales del pasado.
    Arenisca es el nombre que se da a las rocas en las que predominan los clastos de tamaño arena. Se forman en ambientes sedimentarios muy diversos y a menudo contienen pistas significativas sobre su origen, el que se puede deducir examinando la selección, la redondez y la composición mineral de los granos que la constituyen.
    El conglomerado consiste fundamentalmente en clastos de grava, los que pueden oscilar en tamaño desde grandes cantos rodados hasta clastos tan pequeños como un grano de maíz. En el conglomerado los clastos son redondeados, lo cual habla de que viajaron muy lejos desde su área de origen antes de ser depositados.
    Los clastos angulosos de la brecha revelan, en cambio, un corto transporte antes de su deposición.
    El Gran Cañón del Colorado, en Estados Unidos, tal vez el paisaje sedimentario más imponente del planeta. Más de 2000 millones de años de la historia del planeta están representados en sus rocas. Entre las rocas sedimentarias se encuentran areniscas, lutitas y calizas, y sus fósiles revelan que los sedimentos fueron depositados en mares cálidos y poco profundos en zonas cercanas a la costa y en pantanos costeros producidos por los sucesivos avances y retiradas de la costa. También hay una arenisca cuyas arenas fueron depositadas en un desierto. Además hay rocas metamórficas e ígneas volcánicas. El cañón fue creado por el río Colorado, que comenzó a socavar el terreno hace aproximadamente 6 millones de años, aunque el mayor trabajo erosivo se dió en el último millón de años.
    Los Terrones, al norte de Capilla del Monte. Una de los escasos afloramientos de rocas sedimentarias de la provincia de Córdoba. Se trata de areniscas y conglomerados formados en un ambiente continental desértico en el período Cretácio, hace unos 120 millones de años.
    El Parque Nacional Talampaya, en La Rioja. Junto con Ischigualasto (Valle de la Luna, en San Juan), sus rocas sedimentarias documentan la evolución del planeta por más de 45 millones de años, los correspondientes al Período Triásico (hace unos 240 millones de años). Entre los numerosos fósiles se encuentra uno de los primeros dinosaurios que habitó la Tierra. El gran contenido fosilífero nos habla de grandes variaciones climáticas durante esos 45 millones de años: climas cálidos y húmedos (helechos fósiles), épocas con cambios de estaciones húmedas a secas (árboles con anillos de crecimiento), aridez y sequías.
    Parque Nacional Sierra de las Quijadas, en San Luis. Areniscas rojas del Cretácico que hablan de un ambiente continental con ríos caudalosos y lagunas de extensiones considerables, habitado por dinosaurios y reptiles voladores.
    Cada estrato es único y refleja las diferentes condiciones ambientales bajo las cuales se depositó. Separando los estratos se encuentran los planos de estratificación, superficies planas a lo largo de las cuales las rocas tienden a separarse o romperse. Cuando las capas de sedimento se depositan, normalmente lo hacen en una posición horizontal. Por lo tanto, cuando se observan estratos rocosos que son horizontales (como los que se observan en la figura en el Gran Cañón del Colorado) se puede deducir que no han sido deformados por fuerzas tectónicas y que mantienen su horizontalidad original. Pero si están inclinados o plegados significa que perturbaciones de la corteza terrestre producidas algún tiempo después de su depósito los movieron a esa posición.
    Estratos inclinados.
    Estratos plegados.
    ROCAS SEDIMENTARIAS QUÍMICAS

    La roca sedimentaria química más abundante es la caliza. Está compuesta fundamentalmente por el mineral calcita (CO3Ca). Esta caliza, inorgánica por su origen, se forman cuando los cambios químicos o las temperaturas elevadas del agua (generalmente mares de poca profundidad) aumentan la concentración del carbonato de calcio disuelto en ella, hasta el punto de que éste precipita.
    Pez fósil en una caliza inorgánica.
    La caliza es una roca de amplios usos en el mundo actual. A partir de ella se fabrica la cal; también se utiliza para la fabricación del cemento y como un fertilizante de suelos en la agricultura.
    El travertino es un tipo de caliza en la cual el agua subterránea es la fuente del carbonato cálcico, el que precipita cuando una parte del dióxido de carbono disuelto se escapa de una gota de agua.
    Se utiliza mucho en la arquitectura, como una roca de revestimiento y decoración de edificios.
    Baño construido con travertino.
    Cuando el agua de lluvia, que normalmente contiene dióxido de carbono, reacciona con el carbonato cálcico de las calizas, forman bicarbonato cálcico. Cuando este compuesto aflora en el techo de una caverna se produce la reacción inversa: el dióxido de carbono se escapa y el carbonato cálcico se precipita en forma de estalactitas y estalagmitas.
    Muy a menudo, la evaporación es el mecanismo que desencadena la sedimentación de precipitados químicos. Entre los minerales precipitados normalmente de esta manera se cuentan la halita (cloruro de sodio, NaCl), el componente principal de la roca sal, y el yeso (sulfato de calcio hidratado, CaSO4.2H2O), el principal ingrediente de la roca yeso.
    La halita nos resulta familiar a todos como la sal común utilizada para cocinar y sazonar los alimentos. Pero además tienen muchos otros usos, desde la fusión del hielo en las carreteras hasta la fabricación de ácido clorhídrico. El principal uso del yeso es en la industria de la construcción, como revoque de paredes.
    Las Salinas Grandes de Córdoba... un desierto de sal. Su origen está vinculado a la existencia de la gran laguna de Mar Chiquita. Durante casi todo el año su superficie está cubierta por siete u ocho centímetros de agua y sólo cuando el sol y el viento la evaporan, la sal queda a merced de las empresas pequeñas y mineros que esperan extraerla. Las Salinas Grandes, aunque extensas, tienen poco espesor: unos diez centímetros promedio.
    Montañas de sal acumuladas por los mineros, esperando el camión que la transportará.
    La mayor parte de la explotación en las Salinas de Córdoba es artesanal, y se hace con medios rudimentarios y obsoletos.
    ROCAS SEDIMENTARIAS BIOGÉNICAS


    Los corales son un ejemplo importantes de organismos capaces de crear grandes cantidades de rocas sedimentarias: las calizas orgánicas. Estos invertebrados segregan un exoesqueleto calcáreo (rico en calcita) y crean estructuras masivas denominadas arrecifes. El arrecife mejor conocido es la Gran Barrera de Australia, de 2000 km de largo, pero existen otros mucho más pequeños, en aguas cálidas y poco profundas de los mares tropicales. Por supuesto, no solo los corales modernos construyen arrecifes. Los corales han sido responsables de la construcción de enormes cantidades de calizas en el pasado geológico.


    Un tipo especial de caliza biogénica es la coquina, que se forma a partir de caparazones y fragmentos de caparazones de organismos marinos.


    El carbón, también de origen orgánico, es muy diferente de las otras rocas del mismo origen. Se forma a partir de la acumulación de restos vegetales en un ambiente continental pantanoso. Fue un recurso energético importante durante siglos, y si bien su uso comenzó a ser reemplazado por el petróleo, el gas natural y la electricidad, sigue siendo el principal combustible utilizado en las centrales de energía para nuestros hogares. Su utilización, sin embargo, tiene un costo elevado en términos medioambientales. Por un lado, la minas a cielo abierto pueden convertir el paisaje en una tierra llena de cicatrices, y si bien las minas subterráneas no crean cicatrices en el paisaje, han sido costosas en términos de salud y vida humanas. Por otro lado, la contaminación del aire es un problema importante asociado con la combustión del carbón, ya que es uno de los principales causantes de la lluvia ácida.


    Mina de carbón.
    La excavadora más grande del mundo: 215 metros de largo por 95 metros de alto y más de 45.000 toneladas de peso. Fabricada en Alemania, se usa para extraer carbón... Podemos imaginar cómo queda el paisaje luego de la explotación.
    Como probablemente ni la lluvia ácida ni la destrucción de los paisajes vayan a impedir que se siga utilizando este importante y abundante recurso energético, deben hacerse esfuerzos más intensos para corregir los problemas asociados con la minería del carbón.

    ROCAS METAMÓRFICAS

    Las rocas metamórficas se forman a partir de rocas ígneas, sedimentarias o incluso otras rocas metamórficas. Por lo tanto, todas las rocas metamórficas tienen una roca madre: la roca a partir de la cual se formaron.
    El metamorfismo es un proceso que provoca cambios en la mineralogía, la textura y, a menudo, la composición química de las rocas, y tiene lugar cuando las rocas se someten a un ambiente físico o químico significativamente diferente al de su formación inicial.
    Los factores que provocan el metamorfismo son el calor, la presión y la presencia de fluidos químicamente activos.
    El metamorfismo suele progresar de manera incremental, desde cambios ligeros (metamorfismo de bajo grado) a cambios notables (metamorfismo de alto grado).

    TIPOS DE METAMORFISMO
    Existen distintos tipos de metamorfismo; algunos de ellos son:
    D

    Metamorfismo de contacto: tiene lugar cuando una masa magmática intruye en las rocas. El factor predominante es, por lo tanto, el calor.


    Metamorfismo hidrotermal: implica alteraciones químicas producidas conforme el agua caliente rica en iones circula a través de las grietas de las rocas. Si bien en este tipo de metamorfismo predominan los fluidos químicamente activos, suele estar asociado a la actividad ígnea, que aporta el calor necesario para provocar las reacciones químicas y hacer circular estos fluidos a través de las rocas. 

    Metamorfismo regional: es el más importante, ya que produce el mayor volumen de rocas metamórficas. Ocurre durante los procesos formadores de montañas (generalmente allí donde las placas tectónicas colisionan). En este tipo de metamorfismo tienen igual importancia los tres factores (calor, presión y fluidos químicamente activos).

    Metamorfismo dinámico: este tipo de metamorfismo, localizado y de menor importancia, se puede producir en las zonas de las fallas geológicas, donde las presiones actuantes -el único factor actuante- pueden ser tan intensas que modifican las rocas, produciendo otras nuevas.

    Metamorfismo de impacto: es, como el anterior, menos frecuente que los primeros. Se produce cuando los meteoritos chocan contra la superficie terrestre. Tras el impacto, la energía cinética del meteorito se transforma en energía calórica y ondas de choque que atraviesan las rocas de alrededor. El resultado es la formación de una nueva roca.

     
    TEXTURAS METAMÓRFICAS
    Cuando en la roca que va a experimentar metamorfismo hay minerales de forma planar o tabular, es decir, alargados, éstos, como consecuencia de las presiones actuantes en el proceso metamórfico, van a tender a orientarse y alinearse en forma paralela entre ellos en la nueva roca que se forme. Como consecuencia de ello, estas rocas metamórficas presentarán una orientación preferente de sus minerales, y se dice que tiene textura foliada. En cambio, si las presiones actuantes en el metamorfismo son mínimas, y si la roca madre está compuesta por minerales equidimensionales (es decir, no alargados), la roca metamórfica que se origine tendrá textura no foliada. Por ejemplo, la roca sedimentaria caliza, formada por el mineral calcita, por metamorfismo se convierte en la roca de textura no foliada mármol.

    El cuadro de arriba muestra las principales rocas metamórficas foliadas (pizarra, filita, esquisto y gneis) y no foliadas (mármol y cuarcita). La pizarra, la filita, el esquisto y el gneis ilustran una progresión en el metamorfismo regional. Es decir, de izquierda a derecha, pasamos de un metamorfismo de bajo grado (pizarra) a un metamorfismo de grado alto (gneis).
    Característico afloramiento de pizarra. Esta roca se origina por el metamorfismo de bajo grado de lutitas (roca sedimentaria). Obsérvese su excelente foliación, lo que posibilita su tendencia a romperse en láminas, característica ésta aprovechada por el hombre en la industria de la construcción (pisos, tejas, etc.)
    Tejas de pizarra
    Gneis, roca metamórfica de alto grado. La mayoría de los gneises se forma a partir del metamorfismo del granito. Sin embargo, muchos se forman a partir del metamorfismo de alto grado de lutitas, es decir, representan la última roca de la secuencia pizarra-filita-esquisto-gneis.
    Característico afloramiento de gneis.

    Mármol, roca no foliada formada a partir del metamorfismo de la caliza.
    La escasa dureza y la belleza del mármol la convirtieron en una de las principales rocas utilizadas en el arte y en la arquitectura. La imagen muestra una cantera de mármol blanco en Carrara, Italia.
    La Piedad, escultura de Miguel Angel, hecha en mármol de Carrara.

    Un palacio, transformado en museo. Sus escaleras y pisos son de mármol. Lo mismo sucede con shoppings, edificios públicos, etc.
    El Taj Mahal, una de las 7 maravillas del mundo moderno. Íntegramente construido con mármol de la India.



    19.2.11

    UNA ROCA ESPECIAL: LA MIGMATITA

    En los ambientes más extremos, incluso las rocas metamórficas de alto grado experimentan cambios. Por ejemplo, un gneis puede calentarse lo suficiente como para empezar a experimentar el inicio de la fusión. Sin embargo, recordemos que en general las rocas están formadas por varios minerales, y estos se funden a diferentes temperaturas. Los silicatos de colores claros, como el cuarzo y el feldespato, se funden primero, mientras que los silicatos oscuros se mantienen sólidos. Si ahora esta roca parcialmente fundida se enfría, va a presentar un componente ígneo (bandas claras de cuarzo y feldespato que vuelven a cristalizar) y un componente metamórfico (bandas oscuras de los silicatos que no se habían fundido).

    Las rocas de este tipo se denominan migmatitas (migma = mezcla; ite = piedra) y son un ejemplo de rocas transicionales que no pertenecen a ninguno de los tres tipos básicos de rocas.

    Migmatita de la Sierra Chica de Córdoba. Nótese la alternancia de bandas claras (el componente ígneo)            y bandas oscuras (el componente metamórfico).

    18.2.11

    TECTONICA DE PLACAS

    TODO COMENZÓ CON ALFRED WEGENER...

    En 1915 Wegener sugirió que en el pasado había existido un supercontinente único denominado Pangea. Además, planteó la hipótesis de que en la era Mesozoica, hace unos 200 millones de años, este supercontinente (que estaba rodeado por un único y enorme océano, Panthalassa) empezó a fragmentarse en dos masas continentales mayores: Laurasia al norte (comprendiendo los actuales Norteamérica, Europa y Asia), y Gondwana al sur (Sudamérica, África, Australia, India y la Antártida en continentes). Posteriormente, Gondwana y Laurasia se fragmentaron en continentes más pequeños, los que "derivaron" a sus posiciones actuales. 

    La figura muestra, abajo, la Pangea de Wegener. Arriba, la reconstrucción moderna de Pangea.
    Wegener y quienes defendían esta hipótesis recogieron pruebas sustanciales que respaldaban sus opiniones. Las principales son:

    La similitud de las líneas de costa situadas a los dos lados del Atlántico

    La coincidencia es casi notable si, en lugar de las líneas de costa, se hace coincidir las plataformas continentales que se encuentran sumergidas varios centenares de metros por debajo del nivel del mar. Lamentablemente para Wegener, en su época no se conocía con precisión la topografía de los fondos oceánicos. Esto se determinó muchos años después de su muerte.
    Evidencias paleontológicas
    A través de una revisión exhaustiva de la literatura científica, Wegener descubrió que la mayoría de los paleontólogos de comienzos del siglo XX estaban de acuerdo en que era necesario algún tipo de conexión continental para explicar la existencia de fósiles idénticos en masas de tierra que en la actualidad están separadas por miles de kilómetros de océano.

    Algunos de los organismos animales y vegetales cuyos restos fósiles fueron encontrados en continentes actuales y cuya existencia sólo podía ser explicada a partir de la suposición de que tales masas de tierra constituyeron en el pasado un único continente.
    Wegener citó también la distribución de los organismos actuales como una prueba de apoyo para la deriva de los continentes. Un caso obvio son los marsupiales australianos que tienen un vínculo fósil directo con la zarigüeya, un marsupial del continente americano. Después de la fragmentación de Pangea, los marsupiales australianos siguieron un camino evolutivo distinto que las formas de vida del continente americano relacionado con ellos.

    Semejanzas rocosas y estructurales
    Wegener estaba convencido de que las semejanzas en el tipo y la estructura de las rocas en ambos lados del Atlántico relacionaban América con Europa y África. Son numerosos los ejemplos geológicos que documentan la antigua unión continental.

    Los Apalaches se sitúan a lo largo del flanco oriental de Norteamérica y desaparecen en la isla de Terranova (Canadá). Montañas de edad y estructura semejante se encuentran en las islas Británicas y Escandinavia (Montañas Caledónicas).

    Reconstruyendo Pangea, estas dos cadenas montañosas forman un cordón único y continuo.
    Evidencias paleoclimáticas
    Wegener dedujo de depósitos glaciares antiguos que grandes masas de hielo cubrieron el hemisferio Sur a finales del Paleozoico (hace unos 300 millones de años).

    De la observación de los sedimentos depositados por glaciares y las estrías que estos dejaron en las rocas por las cuales fluyeron, arribó a la conclusión de que...
    ...Sudamérica, África, Australia, la India y la Antártida estuvieron unidas en el pasado. Analizando las estrías dejadas por los glaciares en las rocas sobre las que fluyeron, dedujo que el polo Sur estuvo situado, hace unos 300 millones de años, en un punto ubicado entre Sudáfrica y la Antártida.




    Ejemplo de estrías glaciares.
    Wegener murió en 1930. Salvo para unos pocos, su hipótesis, que siempre recibió críticas hostiles, quedó prácticamente en el olvido...
    Después de la II Guerra Mundial comenzó un período de exploración oceanógrafica sin precedentes. Con estos estudios, y rescatando los aciertos de la hipótesis de la deriva continental, en 1968 nació la teoría de Tectónica de Placas, teoría compuesta por una gran variedad de ideas que explican el movimiento de observado de la capa externa de la Tierra por medio de los mecanismos de subducción y de expansión del fondo oceánico, que, a su vez, generan los principales rasgos geológicos de la Tierra, entre ellos los continentes, las montañas y las cuencas oceánicas.


    TECTÓNICA DE PLACAS

    Una placa tectónica es un fragmento de litosfera (litosfera: capa mecánica de la Tierra que está constituida por la corteza -continental u oceánica- y la parte superior del manto, que presenta un comportamiento rígido y se mueve con independencia sobre la astenosfera infrayacente).

    Principales placas de la Tierra. Nótese que la mayoría de ellas son de naturaleza mixta: poseen tanto litosfera continental como litosfera oceánica. Otras, como la placa del Pacífico o la de Nazca, están compuestas únicamente por litosfera oceánica.

    Las placas se mueven como unidades coherentes en relación con las otras placas. Aunque el interior de las placas puede experimentar alguna deformación, las principales interacciones entre las placas (y por consiguiente, las mayores deformaciones) se producen a lo largo de sus bordes.

    Existen tres tipos principales de bordes de placa:
    Bordes divergentes  - Bordes convergentes  -  Bordes de falla transformante

    Bordes de placa

    Bordes divergentes

    La mayoría de los bordes divergentes se sitúa a lo largo de las crestar de las dorsales oceánicas, y puede considerarse bordes constructivos, dado que es donde se genera nueva litosfera oceánica. Aquí, a medida que las placas se separan del eje de la dorsal, las fracturas creadas se llenan inmediatamente con magma que asciende desde el manto caliente situado debajo. Este magma se enfría de manera gradual generando roca dura (basalto) y produciendo así nuevos fragmentos de fondo oceánico. De manera continua, las placas adyacentes se separan y nueva litosfera oceánica se forma entre ellas.


    La mayoría de los bordes divergentes de placa están situados a lo largo de las crestas de las dorsales oceánicas. El proceso por el cual se crea nuevo fondo oceánico se denomina, con toda propiedad, expansión del fondo oceánico


    El mapa de arriba nos muestra las edades del basalto de los fondos oceánicos. Dado que la corteza oceánica se forma en las dorsales, su edad será tanto mayor cuando más lejos se encuentre de las mismas. No se ha datado ningún sitio de los fondos oceánicos que supere los 180 millones de años de antigüedad.


    También pueden desarrollarse bordes de placa divergentes en el interior de un continente, en cuyo caso la masa continental puede escindirse en dos o más fragmentos más pequeños. Se piensa que la fragmentación de un continente empieza con la formación de una depresión alargada denominada rift continental.
    Fragmentación continental y formación de una nueva cuenca oceánica. A) La fragmentación continental se produce cuando fuerzas tensionales estiran y adelgazan la corteza. B) A medida que la corteza continental se va adelgazando y separando, grandes fragmentos de roca se hunden, generándose depresiones conocidas como "valles de rift". A raíz del adelgazamiento de la corteza, el magma asciende desde la astenosfera por lo que se produce actividad volcánica en la superficie. Esta etapa es lo que está ocurriendo en la actualidad en el África oriental. C) La continua expansión genera un mar estrecho y lineal de poca profundidad. Ejemplo actual de esta etapa es el mar Rojo, que se formó cuando la península Arábiga (hoy placa Arábiga) se separó de África, acontecimiento que comenzó hace unos 20 millones de años. D) Finalmente, se crea una cuenca oceánica en expansión y un sistema de dorsales.
    Valles de rift del Este de África y mar Rojo. Estos dos lugares, junto con el océano Atlántico, constituyen diferentes etapas de un mismo proceso.

    Bordes convergentes
    Aunque continuamente se está produciendo nueva litosfera en las dorsales oceánicas, el tamaño de nuestro planeta no aumenta: su superficie total permanece constante. Para compensar la adición de litosfera recién creada, las porciones más antiguas de litosfera oceánica descienden al manto en los bordes convergentes. Dado que la litosfera se "destruye" en los bordes convergentes, éstos también se denominan bordes destructivos.


    Según la naturaleza de las placas que convergen, existen tres tipos de bordes convergentes:
    a) Convergencia oceánica-continental
    b) Convergencia oceánica-oceánica
    c) Convergencia continental-continental


    Convergencia oceánica-continental
    En este caso, la placa con litosfera continental, menos densa, continúa "flotando", mientras que la placa oceánica, más densa que la continental y que la astenosfera que tiene por debajo, se hunde. El lugar donde la placa oceánica desciende (es subducida) hacia la astenosfera, se denomina zona de subducción. A medida que la placa oceánica desciende, el borde frontal de la placa que permanece flotando  se dobla hacia abajo, y la expresión superficial de este proceso es la formación de una fosa submarina. Los sedimentos y la corteza oceánica que se hunden contienen gran cantidad de agua (consecuencia de haber estado tanto tiempo expuesta en el fondo marino); esta agua es transportada a grandes profundidades. A medida que la placa se hunde, el agua es expulsada de los espacios porosos de la roca debido a la gran presión existente; a una profundidad de aproximadamente 100 km esta agua salada  expulsada  se aloja en las rocas de la astenosfera que se encuentra encima y modifica el punto de fusión de las mismas, por lo que parte de ellas se transforma en magma. Como este magma es menos denso que las rocas que lo rodean, asciende de manera gradual hacia la superficie en forma de gigantescas gotas. Si antes de llegar a la superficie parte del magma cristaliza, originará cuerpos plutónicos; si sigue ascendiendo, saldrá a la superficie a través de erupciones volcánicas. Montañas como la cordillera de los Andes, producidas en parte por la actividad volcánica asociada con la subducción de la litosfera oceánica, se denominan arcos volcánicos continentales


    Volcán Parinacota, en los Andes chilenos. Su origen, como el de los otros cientos de volcanes que presenta esta cordillera, está relacionado con la subducción de la placa de Nazca (con litosfera oceánica) debajo de la placa Sudamericana (que en esa zona posee litosfera continental).

    Convergencia oceánica-oceánica
    Un borde convergente oceánico-oceánico tiene muchos rasgos en común con los márgenes de placa oceánica-continental. Cuando convergen dos placas oceánicas, una desciende por debajo de la otra, iniciando la actividad volcánica por el mismo mecanismo que actúa en un borde convergente oceánico-continental. En este caso, sin embargo, los volcanes crecen desde el fondo oceánico antes que sobre una plataforma continental. Cuando la subducción se mantiene, acabará por construir cadenas de estructuras volcánicas que emergen como islas. Las estructuras de este tipo se denominan arcos de islas volcánicas


    La mayoría de los arcos de islas volcánicas se encuentran en el océano Pacífico (islas Aleutianas, Kuriles, Tonga, Marianas, etc.). En el Atlántico sólo hay dos: las Antillas menores (convergencia entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana) y las islas Sandwich del Sur (convergencia entre la placa de Scotia y la Sudamericana).


    Convergencia continental-continental
    En una convergencia de este tipo no se produce subducción, ya que las dos placas involucradas presentan baja densidad y tienden a continuar "flotando" sobre la astenosfera. El resultando es un choque entre dos bloques continentales, y la consecuencia es la formación de una nueva cordillera montañosa compuesta por rocas muy deformadas en la que no hay actividad volcánica.


    Un choque semejante se produjo cuando la India, una vez desprendida de Gondwana, "embistió" Asia y produjo el Himalaya: la cordillera más espectacular de la Tierra. Este choque comenzó hace unos 45 millones de años. Antes de que se produzca la colisión continental, las masas de tierra afectadas estaban separadas por una cuenca oceánica. Mientras India se aproximaba a Asia, los fragmentos de corteza oceánica que tenía por delante eran subducidos y se generó un arco volcánico continental, pero cuando finalmente las dos masas continentales chocaron la subducción cesó, ya no hubo más actividad volcánica y se generó el Himalaya.


    El Everest, la montaña más alta del mundo. Cordilleras como el Himalaya, generadas a partir de una convergencia continental-continental, se denominan montañas colisionales.


    Bordes de falla transformante
    En este tipo de borde, las placas se desplazan lateralmente una con respecto a la otra. Se dice que estos bordes son pasivos, ya que en ellos no se produce ni se destruye litosfera (como en los bordes divergentes y convergentes, respectivamente).


    La falla de San Andrés, en California, es un borde de falla transformante entre la placa Norteamericana (que en ese sector se desplaza hacia el Sureste) y la placa del Pacífico (que se desplaza hacia el Noroeste). Nótese que algunas ciudades, como Los Angeles, pertenecen a la placa del Pacífico, mientras que otras, como San Francisco, se encuentran directamente sobre el límite entre ambas placas, es decir, sobre la misma falla.


    Imagen aérea de la falla de San Andrés.


    Con respecto a las zonas de subducción de los bordes convergentes...
    El ángulo con el que desciende la litosfera oceánica hacia la astenosfera depende de su densidad. Y la densidad depende de la mayor o menor distancia a la que se encuentre de los lugares donde se forma, es decir, de las dorsales oceánicas. Cuanto más lejos se encuentre de las dorsales, tanto más densa será, ya que habrá transcurrido más tiempo desde su formación y se habrá enfriado más. Cuanto más cerca de las dorsales se encuentre, su densidad será menor ya que se encontrará más caliente.


    A) En algunas partes del océano Pacífico la litosfera oceánica tiene más de 160 millones de años y, en general, desciende al manto con ángulos próximos a los 90°. B) Por el contrario, en las costas de Chile y Perú la litosfera es relativamente joven (no tiene más de 40 millones de años), por lo que el ángulo de descenso es pequeño.


    COMPROBACIÓN DEL MODELO DE LA TECTÓNICA DE PLACAS
    Las pruebas presentadas por Wegener para comprobar su hipótesis de la deriva de los continentes, comentadas más arriba, sirven también para validar la teoría de tectónica de placas. 
    Se comentan brevemente a continuación otras pruebas que fueron fundamentales para que esta nueva idea se consolidara.


    a) Prueba procedentes de sondeos oceánicos
    Los sondeos realizados en los océanos de todo el planeta confirmaron que la edad del fondo oceánico es tanto mayor cuanto más lejos se encuentra de la dorsal en la que se formó, es decir, confirmaron la expansión del fondo oceánico.


    El Joides Resolution, uno de los barcos utilizados por los programas Deep Sea Drilling Project (1968-1983) y Ocean Drilling Program (1985-2003) en los que participaron 22 países, y cuyo objetivo fue obtener muestras de los fondos oceánicos.


    Mapa que muestra la ubicación de los pozos perforados por los proyectos mencionados.


    b) Puntos calientes y plumas ascendentes del manto
    Las plumas ascendentes del manto son masas sólidas (rocas) más calientes de lo normal, y por ello menos densas, que ascienden desde zonas profundas, posiblemente desde el límite manto-núcleo. Cuando estas columnas de rocas calientes llegan a la parte superior de la astenosfera, debido a la menor presión imperante, se funden, constituyendo un punto caliente.
    Se han identificado alrededor de 40 puntos calientes en distintos puntos del planeta.
    Debajo del archipiélago de Hawai, en una zona central de la placa del Pacífico, hay uno, y ha servido para confirmar el desplazamiento de esta placa hacia el Noroeste.


    Imagen satelital de algunas de las islas del archipiélago hawaiano, en el Pacífico; la más grande de ellas, al Sureste, es Hawaii; le siguen Maui, Molokai, Oahu y Kauai, la ubicada más al Noroeste. Todas son de origen volcánico, pero la única que presenta actividad volcánica en la actualidad es la Hawaii (abajo a la derecha). En esta isla se encuentran cinco volcanes (Mauna Kea, Mauna Loa, Hualalai, Kohala y Kilauea, este último uno de los mas activos del mundo).
    La isla de Hawaii se encuentra sobre un punto caliente, lo cual explica su intensa actividad volcánica en la actualidad. Las otras islas ya no presentan fenómenos volcánicos, y la edad de sus rocas es tanto mayor cuando más alejada se encuentre de la zona donde está emplazado el punto caliente. Es evidente, por lo tanto, que cada una de ellas se formó sobre éste, y que se han desplazado hacia el Noroeste debido al movimiento en ese sentido de la placa del Pacífico, de la cual son parte.
    Proceso de formación de islas volcánicas a partir de un punto caliente.
    Honolulú, la capital del archipiélago, está situada en la isla Oahu. No hay riesgo de actividad volcánica en la actualidad: la isla se alejó hace ya unos 3 millones de años del punto caliente a partir del cual se formó.


    Debajo de Islandia, en el océano Atlántico, hay un punto caliente, y es el responsable de la enorme actividad volcánica que hay en este sector de la dorsal centroatlántica (la parte oriental de la isla pertenece a la placa Euroasiática y la parte occidental a la placa Norteamericana). En Islandia se puede encotrar agua caliente en cualquier agujero que se practique en cualquier parte de la isla; más del 50% de la energía que se utiliza en el país procede de estas fuentes geotérmicas.
    El volcán Eyjafjallajokull entró en erupción en marzo de 2010 y sus cenizas paralizaron los aeropuertos de gran parte de Europa.
    c) Terremotos de foco profundo
    Observando un mapa de sismicidad mundial se puede apreciar que la mayoría de los sismos se producen en los bordes convergentes de placa, o sea, allí donde colisionan dos placas tectónicas. Sin embargo, también pueden ocurrir terremotos en otros lugares del planeta no vinculados a los bordes convergentes, como los bordes divergentes y los de falla transformantes. Ahora bien, los terremotos de foco profundo (aquellos cuyo hipocentro se localiza a más de 300 km de profundidad) se producen únicamente en asociación con los bordes convergentes y las zonas de subducción, es decir, en las covergencias oceánica-continental y oceánica-oceánica.


    Mapa de sismicidad mundial. La escala de colores de la derecha indica la profundidad de los focos o hipocentros, expresada en kilómetros.
    Distribución idealizada de los focos sísmicos en las proximidades de la fosa de las islas Tonga, en Oceanía (convergencia oceánica-oceánica entre las placas Indoaustraliana y del Pacífico).

    LA DANZA DE LOS CONTINENTES...


    La fragmentación de Pangea empezó hace unos 200 millones de años, primero en dos supercontinentes menores: Gondwana al sur y Laurasia al norte, los que quedaron separados por el mar de Thetys. Posteriormente, Gondwana y Laurasia continuaron fragmentándose. El proceso continúa, y las placas litosféricas siguen su deriva, por lo general a razón de unos pocos centímetros por año. Por lo tanto, su actual disposición no es permanente. Así, el océano Atlántico se está ensanchando a medida que América y África se separan; en cambio, el océano Pacífico (el remanente del antiguo Panthalassa) se está empequeñeciendo. También el mar Mediterráneo se estrecha, y terminará por desaparecer, pues África avanza hacia el norte al encuentro de Europa. El movimiento de la India demuestra otro fenómeno: cuando Pangea se dividió en Gondwana y Laurasia, la India formaba parte de Gondwana. Pero más tarde, en el Cretácico, hace unos 100 millones de años, se rompió y se desplazó rápidamente hacia el norte a la velocidad inusualmente elevada de 17 cm/año, hasta chocar con Asia y unirse a este continente (esto ocurrió en el Terciario, hace unos 45 millones de años) creando el Himalaya, las montañas más altas de la Tierra. La deriva de la India hacia el norte continúa, como lo demuestran los numerosos y a menudo destructivos terremoto de foco superficial y medio (no hay subducción) que asolan esta parte del mundo. 



    Actualmente se sabe que hubo otros períodos de deriva anteriores a Pangea.
    Pangea sólo había durado unos pocos cientos de millones de años y se había formado inicialmente a partir de la unión de un conjunto de masas de tierra distintas de los continentes actuales. Tales masas eran a su vez fragmentos de otro supercontinente, que también se había formado a partir de la unión, ocurrida varios centenares de millones antes, de otras masas terrestres más antiguas.
    A este supercontinente -el más antiguo mejor documentado- se lo denominó Rodinia. Se formó hace aproximadamente 1000 millones de años. La configuración de Rodinia debió haber sido bastante diferente de la que posteriormente tuvo Pangea. Hace aproximadamente 750 millones de años, Rodinia empezó a fragmentarse. Fueron estos fragmentos continentales, que se separaron, los que se combinaron más tarde para formar Pangea; los montes Urales en Rusia y los Apalaches en Norteamérica son evidencias de la unión de dichos fragmentos continentales.
    Evidentemente, la rotura, dispersión y reunión de supercontinentes es un proceso continuo. Por lo tanto, la unión de masas de tierra continuará repitiéndose una y otra vez en el futuro y todos los continentes volverán a reunirse periódicamente en continentes únicos o supercontinentes.

    Como estos procesos son alimentados por el calor procedente del interior del planeta, continuarán mientras éste exista. Pero, sabemos, la Tierra se encuentra en un proceso de enfriamiento, por lo tanto las fuerzas irán disminuyendo lentamente hasta que, en un futuro lejano, las placas dejarán de moverse.
    Sin embargo, el trabajo de los procesos externos, generados en la energía del Sol, continuará erosionando las estructuras de la superficie de la Tierrra, la mayoría de las cuales acabarán erosionándose hasta ser planas. 
    Finalmente, la Tierra se convertirá en un mundo sin terremotos, sin volcanes y sin montañas, dominado por llanuras infinitas.